Rate this post

En España, dice el ingeniero de minas, no se han encontrado yacimientos de helio, porque los yacimientos de petróleo y gas natural en nuestro país «son pocos y de poca importancia». Hoy en día, las refinerías sólo están presentes en seis países: Estados Unidos, Qatar, Argelia, Argelia, Rusia, Polonia y Australia. La oferta es sensible a la política internacional: en 2017, la decisión de Arabia Saudita de cerrar la frontera con Qatar -que actualmente almacena casi un tercio del helio del mundo- provocó otra crisis.

En 2016, se encontró un yacimiento de 2.800 millones de metros cúbicos en Tanzania, que podría mitigar la escasez durante 16 años al ritmo actual de consumo, pero que aún no ha comenzado a producir. Y no está claro si este descubrimiento resuelve el problema subyacente: el helio está siendo renovado y gastado a un ritmo mucho más rápido de lo que puede ser extraído. Con cada vez más aplicaciones, las únicas soluciones son la economía, el reciclaje y la búsqueda de sustitutos. Los expertos pronostican un mercado apretado en los próximos años.

Mientras que la prensa estadounidense recogió el 14 de febrero testimonios de comerciantes frustrados que no pudieron satisfacer los pedidos de sus clientes debido al último episodio de escasez, en España esto no se notó. Quizás porque, a este lado del «charco», no somos «globos dependientes» como los americanos, que llevan estos adornos en todo tipo de ocasiones lúdicas. «Ha habido problemas ocasionales», admite Adrián Gómez, director de marketing de Aire de Fiesta, una tienda online que vende todo tipo de productos para celebraciones tanto a profesionales -restaurantes, discotecas, organizadores de eventos y consumidores particulares-. «El verano pasado tuvimos problemas con un proveedor. Por ejemplo, le pedimos 500 botellas de helio y nos envió 100. Pero tenemos muchas en Europa y la escasez no afectó al cliente final», explica Gómez, que no notó un aumento de precios.

El producto más vendido es el depósito desechable de 0,42 metros cúbicos (49,95 euros), que puede llenar de 30 a 40 globos según la tienda de globos, dependiendo del tamaño y material, altitud, temperatura y humedad. Todos terminan explotando en 4-24 horas: el helio es limitado, pero su deseo de libertad es infinito.