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Si el titular, que tiene derecho a voto, decide no ejercer su derecho, ¿qué valoración de su posición a efectos del cálculo de los votos? ¿Puede impugnar posteriormente el acuerdo?

Se trata de una cuestión muy importante y también de un caso importante, ya que es necesario saber cómo se expresó el voto para saber si se adoptó o no un determinado acuerdo, que fue considerado por el legislador en la regulación del régimen de la propiedad horizontal en Cataluña, que, en el apartado 3 del artículo 553.24 del CCCat, dice expresamente que el voto de los propietarios que se abstengan se calcula de la misma manera que el de la mayoría obtenida.

Sin embargo, en la LPH no existe un precepto legal, por lo que es la doctrina y la jurisprudencia lo que nos dará una respuesta a estas preguntas.

En primer lugar, hay que tener en cuenta que si un propietario está presente en la Asamblea, debe estar presente en la Asamblea en la que se expresa su voto, es decir, puede hacerlo a favor o en contra, de forma que este tercer cargo, el de participar y no votar, no pueda ser relegado a una fecha posterior, ya que en este caso el abstencionista tendría una ventaja, ya que, si pudiera tener una «segunda oportunidad» de recibir el acta, sería conveniente que ningún propietario votara en la propia Asamblea.

Sobre la base de esta máxima, debemos distinguir entre dos tipos de acuerdos en función del quórum necesario para su aprobación: los de mayoría simple y los de unanimidad y mayoría cualificada.

En primer lugar, las decisiones son tomadas por el propio Consejo, porque no es necesario contar las ausencias, sino sólo con el acuerdo de los presentes, para que se conozcan los votos a favor y en contra, de modo que si uno de ellos se abstiene, es decir, no vota, su posición no se tendrá en cuenta para la adopción del acuerdo, como si, al votar sobre un determinado punto del orden del día, el titular estuviera ausente. En resumen, el quórum debe alcanzarse con el voto a favor o en contra del resto de los propietarios. Así lo declaró, entre otros, la sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid, sección 13, de 6 de octubre de 2009 (SP/SENT/492283).

En el segundo caso, la unanimidad y las mayorías cualificadas, de conformidad con lo dispuesto en el artículo 17.8 de la Ley de Propiedad Horizontal, son acuerdos en los que es necesario calcular la totalidad de las acciones y propietarios, es decir, también se debe tener en cuenta el voto de los ausentes, en cuyo caso se puede ratificar o dejar sin efecto lo que se aprobó en la Asamblea, indicando este precepto….los votos de los ausentes de la Asamblea se cuentan como votos afirmativos, los cuales, una vez informados del acuerdo adoptado por los presentes, de conformidad con el procedimiento establecido en el Artículo 9, no expresan su desacuerdo notificando a quienes ejerzan las funciones de secretario de la comunidad dentro de los 30 días naturales, por cualquier medio que permita el acuse de recibo.

Entonces, ¿dónde están las abstenciones aquí? En tales casos, no cuentan para formar quórum, pero una vez adoptados, se adhieren al acuerdo.

Tomemos un ejemplo para verlo más claramente:

Si hay 30 propietarios en la Comunidad, la Junta Directiva tendrá 12 y 5 votos a favor, 4 en contra y 3 abstenciones, si se requiere una mayoría simple de los presentes, el acuerdo habría sido adoptado. En otras palabras, no se tienen en cuenta las abstenciones.

Si se requiriera una mayoría cualificada, teniendo en cuenta que el cálculo se hace con la totalidad de las acciones y de los titulares, el acuerdo también se adoptaría en el Consejo, sin contar las abstenciones, que se añaden al acuerdo mayoritario, como si estuvieran ausentes y no respondieran en el plazo de treinta días, pero, por supuesto, más adelante, cualquier voto en contra tendrá que calcularse y podrá ser ratificado o no tener efecto. En otras palabras, en este caso, no tienen en cuenta la formación de mayorías, sino que se ven reforzadas por el acuerdo adoptado.

Si hubiera habido unanimidad para la adopción del acuerdo, habría sido necesario el acuerdo de los doce presentes, sin contar las abstenciones, entonces habría sido necesario informar a los ausentes y, como en el acuerdo por mayoría cualificada, esperar, porque será nulo y sin valor si algunos de los no presentes votan en contra del mismo.

Por otra parte, la respuesta dentro de los 30 días siguientes al Artículo 17, Regla 8, de la LPH está reservada exclusivamente a los ausentes, tal y como expresamente lo establece esta disposición, y no es válida para los que, estando presentes, pudieron votar negativamente y no lo hicieron.

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